“Hacer Visible lo Posible”

Bajo este lema, el flamenco abarca otra dimensión. Una mirada diferente y un nuevo campo de investigación-acción. Esta es la línea de trabajo del coreógrafo, bailaor y pedagogo José Galán.

Además de dirigir una compañía de flamenco y llevar a escena espectáculos interpretados por artistas con y sin discapacidad posee una amplia experiencia en cursos o talleres de un flamenco accesible orientados para personas con y sin discapacidad, formador de formadores y para todo tipo de público interesado en flamenco independientemente del nivel que posean. Puesto que lo importante es disfrutar de la danza, acercar y conocer el flamenco, despertar la creatividad y el arte que llevamos dentro. Potenciar las cualidades, incluso descubrir el talento que muchas personas con necesidades especiales puedan tener oculto.

 

Formación en flamenco

Es una oportunidad de  aprender más sobre la danza flamenca, iniciarse en la base estructural de dicho baile y observar la metodología de enseñanza de este gran profesional. El taller no se centrará en los conocimientos académicos, puesto que el método observacional es más efectivo en estos casos, dando pie incluso a bailes espontáneos, pero teniendo siempre presente que el flamenco es una disciplina, y como tal, debe ser aprendida. 

La actividad tratará  de enseñar y transmitir flamenco a los alumnos mediante la colocación corporal, el manejo rítmico y melódico de los compases flamencos, prestando especial atención a la improvisación y a la expresión propia de cada uno.

El mismo profesor defiende que a la hora de trabajar con alumnos con capacidades diferentes “no hay ningún tipo de problema, solo las limitaciones que cualquier persona pueda tener”. Para José,  “el arte puede curar. Curar a una sociedad miope y cargada de prejuicios, que quizás, al ver en el escenario a personas con otro tipo de capacidades expresarse  con alta calidad artística, puedan cambiar su punto de vista, centrando su atención en lo que estas personas son capaces de hacer y no al contrario”.

 

Flamenco como tratamiento alternativo

También la danza puede ser utilizada de forma terapéutica ya que está demostrado que facilita el desarrollo de capacidades físicas y psíquicas. Durante las sesiones, el profesor trabaja con un grupo, haciendo hincapié en aspectos como el equilibrio, la coordinación y el ritmo a través de la música, y llevando a cabo una atención individualizada centrada en cada persona y sus necesidades.

Permite a los participantes realizar una actividad social divertida y creativa, que además mejora su calidad de vida.

Con el movimiento se activan procesos neurológicos, fisiológicos y emocionales que permiten despertar funciones disminuidas o deterioradas. Además el baile permite trabajar con la persona como protagonista de su tratamiento, desde una participación activa y psicodinámica.

Resultan innumerables los beneficios del uso terapéutico de la danza y el movimiento expresivo para el tratamiento de “cualquier” persona. Los efectos positivos más destacables del baile como ejercicio saludable son:

 

  • Beneficios físicos: optimizar las condiciones físicas, conciencia y control de movimientos, mejora del equilibrio, psicomotricidad, coordinación, flexibilidad, mecánica corporal estática y dinámica.

  • Beneficios cognitivos: percepción del espacio y del tiempo, discriminación rítmica, resolución de problemas, atención, concentración y memorización.

  • Beneficios afectivo-sociales: autodisciplina, motivación, participación, trabajo en grupo, respeto por los demás, reducción de estrés y ansiedad, fomentar una mayor autonomía personal, incremento de la autoestima e imagen corporal.

  • Beneficios emocionales: desarrollar cualidades como sensibilidad, expresividad y creatividad.